miércoles, 5 de noviembre de 2008

El punto G

G de Gracián, G de Gaitán, G de gol. Eso es lo que necesita Boca para dar vuelta la serie vs. D´Alessandro y Cía. Confiados, creen que se gana con presión adentro y afuera: "Ellos no están tranquilos".

El Tano y Nico, ante un partido muy chivo.

No entramos obsesionados con asistir al 9, pero sí pensando en hacer eso.

-También tenemos que llegar al gol, Carlos nos dice que tenemos que pisar el área seguido.

-Ahora, por la necesidad de golear, más que nunca...

Los dos soñaban con ser Riquelme. Cada uno por su lado, en distintos momentos, pegaron alguna vez en sus cuartos el póster del ídolo. De chiquito les gustó el 10, fue el número que siempre pidieron llevar. Sea en Parque Chás o en el barrio Primavera de José C. Paz. Leandro Gracián y Nicolás Gaitán soñaban con lo mismo, con el pase perfecto que terminara en gol de un compañero, con manejar un equipo, con el lujo y la elegancia, con el tiro libre al ángulo. Sus posiciones naturales se superponen, se enciman. Pero ante el buen nivel en el que viene cada uno por su lado y la necesidad de revertir el 2-0 de la ida en Porto Alegre, Carlos Ischia eligió juntarlos a los dos. Doble 10, doble G, punto G. Gracián, Gaitán, ganar, gustar, golear... Con Román, el referente de ambos, sentado en el banco.

-'Pueden jugar juntos como armadores?

NG: Poder, se puede. Pero a mí el técnico me va a poner por izquierda.

-'Y cómo se sienten compartiendo equipo?

LG: Bien, sí. En los entrenamientos estamos bien, con Newell's salí yo y entró Nico. Y con Liga estuvimos un rato juntos. Compartir la cancha con jugadores de buen pie te simplifica mucho las cosas.

-'Viven el fútbol de la misma manera?

NG: Sí, creo que todos los sentimos igual.

-Pero a algunos les es más fácil tirarse al piso que tirar caños...

NG: A mí me cuesta más tirarme al piso, je. Me parece más jodido tener que correr todo el partido.

-'Se consideran una raza en extinción?

NG: Lo que pasa es que no hay. En Inferiores ya arman 4-4-2 y a los enganches los tiran a los costados. Y por eso, después, ni en Primera juegan con enganches.

LG: Pero en Boca, desde la llegada de Román, como se ganó tanto con enganche, muy pocas veces no se respetó ese puesto. Se nota en este club que hay un respeto muy grande por el número 10.

Gracián es el mayor de los dos, con 26 años, y llegó como reemplazante de Riquelme a comienzos de la temporada pasada. Gaitán tiene 20, apareció el semestre pasado y rechazó una oferta del Almería de España para afianzarse en Boca. El que más habla, por edad y experiencia, es el Tano. A Nico todavía le cuestan los micrófonos, pero le pone buena onda. Los dos, hoy, están en el mismo lugar. "Es un partido muy importante, para pasar a una semifinal, y nos sirve para mostrarnos. Porque si no tenés la continuidad que te gustaría tener, es una chance de demostrarle al técnico que tiene un buen plantel", explica el ex Vélez, contento por la respuesta de los hinchas en las boleterías. "Ojalá que la cancha esté llena. Nos motiva mucho para tratar de clasificar", agrega.

-'Se ven clasificados?

LG: Para mí, internamente, todos tenemos que sentir eso, sin decirlo.

-'Y se imaginan una semifinal con River?

LG: La verdad es que no se me cruzó por la cabeza.

NG: Lo que sucede es que primero tenemos que pasar. Y River también, y ellos la tienen un poquito más complicada...

-'Cómo viven el momento de River?

NG: A mí me da lo mismo, pero no es lindo verlo así, que pierda tanto, ya te da como un poco de... Ellos tienen sus problemas y deberán solucionarlos.

-Inter, por su parte, ya hizo las visas para ir a jugar a México con Chivas las semifinales...

LG: A nosotros no nos interesa, nos tiene sin cuidado. Boca juega ante su gente y sólo pensamos en cómo tenemos que encarar el partido.

-Para intentar dar vuelta la historia deben mantener el arco en cero...

LG: Creo que es fundamental. Atrás debemos estar sólidos y atentos. Con esa seguridad, los de adelante podemos tratar de definir las jugadas que tengamos. Las que tengamos tienen que ser goles.

-La Bombonera siempre ayuda. En Brasil se habla desde hace varios días de lo difícil que es...

LG: Ojalá que tengan miedo. Esta cancha tiene una tradición y la realidad es que a los rivales les cuesta sostenerse. No sé si se van a achicar, si ésa es la palabra adecuada, pero todo depende de lo que hagamos dentro de la cancha. Si mostramos la misma actitud que ante la Liga, presionamos y recuperamos rápido la pelota en campo de ellos y empezamos a jugar, más la ayuda de la gente, creo que los brasileños se van a sentir un poco tocados. Yo jugué en la Bombonera con Vélez y sé que la gente juega un partido aparte.

NG: Ellos saben en su interior que por más que tengan dos goles de ventaja no es fácil venir a jugar en la Bombonera. Creo que no están tranquilos.

domingo, 2 de noviembre de 2008

BOCA 1 - SAN LORENZO 0


HOMENAJE. Riquelme, con una remera en honor a Pompilio, llama a todos sus compañeros para festejar el gol de Boca.

Para vos, Pedro

Los jugadores le hicieron el mejor homenaje a Pompilio. Le ganaron al Ciclón en la Bombonera y alcanzaron la punta del torneo, que comparten con su rival de hoy y con Tigre. Riquelme, que mostró una remera recordando al presidente, hizo el único gol del partido. El campeonato está que arde a seis fechas del final. 

7m del primer tiempo. Gol de Riquelme, de tiro libre. (Mitre)




Estaba a tiro Boca. Con la derrota de Tigre en La Paternal, el equipo de Ischia tenía una oportunidad única en la Bombonera. Recibía a San Lorenzo y, de ganar, alcanzaría la punta por primera vez en el Apertura, a compartir con el Ciclón y el Matador. Una Bombonera de luto por la muerte de Pedro Pompilio, que le dio un dramatismo aún mayor al clásico. 

Fue Mouche finalmente el acompañante de Viatri en la delantera de Boca. Adrián González se quedó afuera del clásico, y Russo tuvo que cambiar. Acevedo a la cancha y Rivero unos metros más atrás. Pero era Riquelme el que manejaba el partido en los primeros minutos. Al minuto, Mouche probó de derecha e hizo revolcar a Orión. San Lorenzo, perdido, no reaccionaba en el arranque. Salió dormido el Ciclón. Y Román aprovechó... 

A los 7, Hirsig le puso la mano en el pecho a Riquelme sobre la izquierda. Pezzotta pitó la falta. Román le dio fuerte, por abajo. La pelota esquivó a la barrera, Viatri no le pudo pegar en el primer palo, pasó entre las piernas de Tula, y se metió en el segundo palo, sin que la toque nadie, descolocando a Orión. Gol de Riquelme y 1-0. El enganche lo gritó, se levantó la diez y le dedicó el tanto a Pompilio con una remera blanca con letras negras: "Gracias por todo, Pedro". Boca ganaba en el arranque, jugaba mejor y se subía a la cima del torneo. 

Pasaban los minutos y Boca se lo comía a San Lorenzo. Roncaglia, Cáceres y Paletta estaban firmes en la línea de tres que paró Ischia atrás. Vargas y Battaglia, dos leones en el medio. Ibarra y Dátolo por los costados. Román activo, Mouche iluminado y Viatri arriba. Todo lo contrario pasaba con el improvisado esquema de Russo. Encima Tula tuvo que dejar el campo lesionado. Rivero de cuatro, Meza y Bianchi Arce, más Aureliano. Hirsig, Ledesma, Acevedo y Barrientos, perdidos en el medio. Bergessio luchando arriba y Silvera desaparecido. Por todo eso, Boca tuvo al menos cinco chances claras de aumentar el marcador. 

A los 25, Román desbordó por derecha y tiró el centro al corazón del área chica, pero nadie llegó para empujarla. Un minuto más tarde, Mouche probó desde afuera y la pelota dio en el palo izquierdo de un estéril Orión. A los 33, otra vez Mouche capturó un rebote en el área y envió el buscapie, no alcanzó Riquelme a tocarla al gol. Dos más tarde, Combinaron Dátolo y Mouche por izquierda, cento y Viatri que se lo pierde de cabeza. Por último, a los 37, Mouche para Dátolo, disparo, Orión la toca, llega Viatri para festejar, y Orión que se rehace. Boca mereció irse al vestuario con una diferencia mayor. 

Para el segundo tiempo Boca salió con las mismas ganas de ganar el partido, y San Lorenzo con el mismo desorden. Seguía generando jugadas de peligro el local. Al minuto, Paletta lo tuvo en el área, tras una pelota parada, pero Orión le ahogó el grito. A los 13 fue Vargas el que lo tuvo, pero también falló frente al arco... 

Entonces Boca se fue quedando, y a pesar que San Lorenzo no tuvo una buena tarde, de a poco, fue despegando del fondo. Russo metió mano: a la cancha Adrián González, que en la primera que tuvo le dio de tiro libre y tapó muy bien Javi García. 

Se frenó Riquelme, Figueroa ya había reemplazado a Viatri, Gaitán estaba en lugar de Mouche y Boca se paró para jugar de contra, aunque sin lastimar. Sin embargo, era Battaglia el que seguía cortando cada avance de San Lorenzo en el medio. El cinco local era la figura. Entonces, el Ciclón era intrascendente y Boca ya no tenía nafta para atacar. 

Empujó el visitante. Aunque llegó con real peligro en una sola ocasión. A los 32, Adrián González desbordó por derecha y envió el centro. Acevedo, sin marca, en el corazón del área, cabeceó por encima del travesaño y se perdió el empate. Fue esa y ninguna más. Se afirmaron Cáceres, Paletta y Roncaglia. Battaglia y Vargas, impenetrables en el medio, aunque el colombiano, amonestado, pegó de más. Aguantó entero Boca hasta el final. Pezzotta pitó y estalló la Bombonera. Boca le ganó a San Lorenzo 1-0. Los jugadores y Leandro, el hijo de Pompilio, se abrazaron para celebrar el triunfo que les permite subirse a la punta del Apertura, para gozar del cuarto triunfo al hilo, y para homenajear al presidente que se fue...

jueves, 30 de octubre de 2008

Fallecio Pedro Pompilio.

El presidente del club Xeneize tenía 55 años y sufrió un infarto esta mañana. Había asumido el cargo en diciembre pasado, tras imponerse en las elecciones y luego de la salida de Mauricio Macri. 

DE LUTO. El fútbol argentino está conmovido por la muerte de Pompilio.


A todos nos duele mucho que haya fallecido Pedro", indicó Serna. (La Red)
Un profundo sentimiento de tristeza invadió al fútbol argentino. Pedro Pompilio, presidente de Boca, murió esta mañana a causa de un paro cardíaco. Tenía 55 años y había asumido en diciembre del año pasado, aunque su trayectoria como dirigente se remontaba a la década del ochenta. 

Desde 1995 hasta 2007, Pompilio fue vicepresidente de la institución, durante la gestión de Mauricio Macri. Y también era vicepresidente segundo de la AFA. "No puedo hablar. Era un hijo para mí. Lo vi nacer. Tuvo luchas bravas, él estaba sobreviviendo en un club como Boca, que no es fácil'', dijo llorando Julio Grondona, en declaraciones a Radio Del Plata.

En tanto, Antonio Alegre, presidente de Boca entre 1985 y 1995, también manifestó su consternación. "Tengo un disgusto encima, una tristeza, una amargura, porque era una persona excelente... Yo era feliz con que él sea presidente de Boca. El daba todo por el club, tenía una línea de conducta extraordinaria. Era un señor en todo aspecto". 

Pompilio estaba casado y tenía dos hijos. Su familia y Boca eran sus dos grandes pasiones. Al club llegaba bien temprano y se retiraba muy tarde, pese a que además era dueño de una fábrica de papel. Durante su corta gestión como presidente tomó la decisión de repatriar a Riquelme, en una transferencia millonaria. Y en las últimas semanas tuvo que lidiar con la difícil situación interna que vivió el plantel de Boca. Dio la cara siempre, para defender a Román y también para intentar calmar las aguas. Su próximo objetivo era remodelar la Bombonera y así terminar con el problema de la escasez de entradas. Se fue Pompilio, lo llora todo el fútbol argentino.


miércoles, 29 de octubre de 2008

Video del gol de Pablo Mouche

Boca 1 - Banfield (local) 0

El equipo de Ischia derrotó al Taladro como visitante. El partido era parejo, pero apareció a los 34 del segundo tiempo el pibe Mouche con un golazo. Ahora, el Xeneize está a sólo tres puntos del líder Tigre y a dos puntos de San Lorenzo, que está jugando.

DESENCAJADO. Mouche festeja su gol con mucha euforia.

Otro pibe salvó a Boca. Esta vez no fueron Viatri, Noir y Gaitán. El aparecido fue Pablo Mouche, que el domingo ante Central ya había mandado el centro de la victoria. A los 34 minutos del segundo tiempo, encaró por izquierda ante una defensa muy parada, se metió en el área y definió con un tiro alto y cruzado ante la salida de Bologna para el festejo del pueblo boquense. Ese que ahora sueña con un San Lorenzo que no queda tan lejos.

No se esperaba que Boca la tuviera fácil en el Sur, y el primer tiempo del partido ratificó esa presunción. Banfield presionó con inteligencia a los generadores de juego del rival y evitó sofocones en defensa, en un primer tiempo en que ninguno de los dos equipos mostró argumentos para desequilibrar.

El local llegó con mucho peligro en una de las primeras jugadas del encuentro. A los 3 minutos, volvió a quedar demostrado que, más allá de algunos buenos resultados, este Boca no termina de encontrar un funcionamiento defensivo adecuado. Dos veces se tuvo que revolcar Javier García para salvar un gol casi seguro ante la llegada de Civelli.

Con ese comienzo, pareció que podía ser un partido de ida y vuelta. Pero fue un espejismo. Sólo alguna contra esporádica de Banfield o algún centro aislado de Boca amagaron con generar algo de inquietud.

Los de Ischia quedaron enredados en el prolijo armado de Banfield en la mitad de la cancha. Sus contadas aproximaciones fueron a través de envíos aéreos en busca de la cabeza de Viatri, bien controlado por la defensa local. Riquelme siguió muy bien marcado y Datolo se perdió en el barullo.

Así llegó el final del primer tiempo, con un trámite más propicio para Banfield que para un Boca necesitado de ganar para sumarle presión a San Lorenzo.

En el complemento, los de Ischia modificaron la actitud y se mostraron como el equipo que realmente precisaba la victoria. Enseguida, a los 4 minutos, estuvo cerca Riquelme con un tiro que Bologna le sacó del ángulo. Y a los 8, en la mejor jugada colectiva del equipo, Viatri estuvo cerca pero no pudo empalmar bien la pelota dentro del área.

Banfield se había quedado y prácticamente no inquietaba a un Javier García mucho más inseguro que en los partidos anteriores. El arquero sin embargo fue clave a los 29 minutos, cuando un pésimo rechazo de Battaglia cayó en el pecho de Bustamante en el borde del área. Le dio de volea y la pelota, tras manotazo de García, dio en el travesaño y se fue al corner.

Y entonces llegó la jugada del partido. La recibió Mouche por izquierda y, como había hecho contra Central, encaró sin miedos. Se sacó de encima la marcha y, cuando quedó mano a mano con el arquero Bologna, sacó un tiro alto y cruzado que se clavó adentro para el 1 a 0. Golazo.

Entonces apareció el oficio de Boca para mantener el resultado. Ese equipo que sigue mostrando falencias, sobre todo en la última línea, pero que confiado siempre será un adversario de temer para cualquiera. Quedó así, con su tercera victoria consecutiva, muy bien parado para el decisivo partido del domingo ante San Lorenzo. Esa prueba de fuego que puede determinar buena parte del destino del Apertura.

martes, 28 de octubre de 2008

"Todos saben cuál es mi deseo"
A horas del partido clave vs. Banfield, el DT celebró los 52 años y la gente le cantó por el cumple. Sueña con el título y con quedarse...



'Tengo que pedir un deseo antes de soplar las velitas?

-No, tres. Y olvidate el del pelo. Ese no se va a cumplir nunca más, je.

La bandera está desde temprano en la tribuna de la cancha principal de Casa Amarilla. "Carlos: Feliz cumpleaños. Gran DT", dice, en letras blancas prolijamente cosidas sobre el azul y amarillo. Carlos, que es Ischia, se da media vuelta apenas ingresa al campo de juego, la mira, sonríe y agradece el saludo por su cumple número 52, justo en la previa de dos partidos decisivos, hoy ante Banfield y el domingo contra San Lorenzo.

Todavía no hay mucha gente en la tribuna cuando el Pelado aparece por primera vez en el campo de juego y recibe el saludo. Esa bandera se encargará de hacerles saber a todos los que van llegando que el DT se encuentra en un día especial. "Soy el técnico de Boca, hoy es mi cumpleaños y en Olé se olvidaron de ponerme en la página 2", reclama, siempre con una sonrisa.

Nacido el 28 de octubre de 1956, el Pelado arrancó su natalicio concentrado en el hotel Intercontinental y pensando en lo que se juega su equipo (y también él, que se fijó como prioridad del semestre este torneo) esta semana. Preocupado por cómo llegan Morel Rodríguez y Juan Román Riquelme. Y a la vez recibiendo saludos telefónicos de su mujer, de sus tres hijas y de su hijo Junior, quien se encuentra en Tandil jugando en el club Santamarina. "Cuando lo vea le voy a llevar el regalo, pero es difícil elegirle algo con todo lo que le dan", cuenta el único hijo varón del DT xeneize. Y aunque tampoco recibió ningún regalo de parte de sus jugadores, todos saben cuál sería el mejor obsequio.

Los hinchas, fieles al conductor del equipo, son los que no dejan pasar la oportunidad. Además de la bandera, una vez que termina el entrenamiento y se dirige rumbo al vestuario, tienen preparada una sorpresa: "¡Que los cumplas feliz, que los cumplas Carlitos...!", arranca el Relojero Luis, y se prende buena parte de las 200 personas que ya hay en la tribuna. Entre ellos también está Carlos Guardia, autor de la bandera y amigo de Ischia desde que empezó a jugar en Vélez. "Adentro tengo los regalos", avisa, y cuenta que conoce al DT de Ramos Mejía, que viven a seis cuadras y que las hijas de ambos fueron juntas al colegio.

Puertas adentro, en el hall de Casa Amarilla, sobre una mesa el amigo del técnico tiene desplegada nuevamente la bandera, una torta con los colores de Boca con su respectiva vela y una caja con dos vinos en la que gastó casi 300 pesos. También lo espera Pascual, un italiano fanático que está en casi todos los entrenamientos y es conocido por todos los jugadores e integrantes del cuerpo técnico. Cuando Ischia aparece, ya duchado, se emociona y se abraza con ellos. El Tano le canta el feliz cumpleaños en su idioma natal. Su amigo Carlos le entrega el regalo y le muestra la torta. "No la llevo a la concentración, hay que comerla en el lugar", avisa el Pelado. Y enseguida, emocionado y contento por la sorpresa, reclama que prendan la velita. "Bueno, voy a pedir un deseo y todos ya saben cuál es...", dice para los dos hinchas que lo acompañan en su festejo. "No lo digas, que si lo decís no se cumple", le advierten, como buenos fanáticos. Claro, el deseo (no revelado ayer por Ischia) es ganar este torneo Apertura. Y quedarse a vivir en Boca...

Equipo que gana...

Morel se recuperó y, pese a la seguidilla, Boca repite los 11 que vencieron a Central. ´Y con San Lorenzo? 

Hay algo que, en estas instancias, Boca tiene de diferente a los demás. Ese plus del que todos hablan, lo maman sus jugadores desde que pisan el club y lo sacan a relucir cuando la lucha por el torneo está más caliente que nunca. Así, después de ganarle a Central en un partido que se complicó más de la cuenta, y a pesar de que Juan Román Riquelme terminó cansado y Claudio Morel Rodríguez tuvo que salir por lesión, los mismos 11 saldrán a la cancha esta tarde ante Banfield. Y, de no mediar inconvenientes mayores, también lo harán el domingo ante San Lorenzo. Aunque nadie piensa aún en ese partido: primero habrá que ganar hoy.

Las dudas en la semana giraron alrededor del lateral (con un traumatismo en la rodilla izquierda, molestia que arrastra desde antes de viajar con su selección por Eliminatorias) y del enganche, que había estado en duda antes de recibir a los rosarinos y jugó. 

Morel ayer practicó con todo el grupo, participó del fútbol-tenis y se lo vio bien en lo físico. Por eso, según dijeron desde el cuerpo técnico, hoy estará. Después, habrá tiempo de pensar en el partido del domingo ante San Lorenzo, justamente porque para pelearle el torneo al Ciclón primero habrá que ganarle a Banfield. Y, para eso, todos quieren estar presentes. Es ese plus...